“El Espíritu” es una mala película. Si no tiene tiempo de leer el resto del artículo, queda prevenido. Debí escribir sobre este filme hace algún tiempo atrás, ¿será que podré salvar a alguien de este error? Cuando fui a ver la película, vi a una pareja abandonar la sala, y no creo que haya sido por buenas razones, estaban aburridos. Al terminar, uno de los presentes, estaba dormido, si bien la jornada laboral puede agotar a cualquiera, me temo que el sueño correspondía al efecto soporífero de esta producción. Yo no me animé a despertarle y decirle ‘por lo que pagaste ya terminó, y no valió la pena’. “Espíritu” es el tipo de películas que te tienen que pagar por ver, es la razón por la que existe la crítica.
Archive for February 19, 2009
Escritores desalmados o cine bizarro
El día en que las letras se detienen
Todos somos ecologistas, lo eres tú, y lo es tu mamá. Esto se debe a que unas(os) muchachas(os) alemanas(es) comenzaron a patalear, en Europa, allá por los años 70’s, por las plantas nucleares (que nada tienen que ver con arbolitos), la contaminación y otros problemas.Era una buena idea entonces, y pegó, además de extenderse por el mundo y adoptar mil y un matices.
He-Man vuelve a tener el poder
El productor Joel Silver (“The Matrix”) y Warner Bros. han contratado a John Stevenson, codirector de la cinta animada “Kung Fu Panda”, para que se ponga al frente de “Masters of the Universe”, basada en los juguetes y la popular serie de televisión de Mattel.
Comedias en los cines: Es tiempo de sonreír
Un cubo tiene seis lados, como usted puede comprobar con cualquier dado. ¿Por qué no puede un filme siquiera tener dos? Muchos dirán que tiene más; pero las multiplicidades conceptuales no siempre son muy útiles. Para los propósitos de esta nota, digamos que siquiera dos. La historia, sería uno, y el cómo te la cuentan, sería el dos. Hace poco vi “Mamma Mía”, con Meryl Streep y Pierce Brosnan, entre otros. La comedia musical gira en torno a un débil pretexto central, amores pasados, juveniles y sin rencores, que reúnen a un grupo de extraños en la boda de la joven hija de la protagonista. De ser sólo eso, “Mamma Mía” no merecería siquiera ser mencionada; pero el nudo es sólo un pretexto para cantar, bailar y disfrutar de la música de Abba, lo que convierte a la película en un lienzo para reír y pensar—si usted lo quiere—sobre las caprichosas relaciones humanas, ya que las letras de los múltiples éxitos del grupo sueco no corresponden exactamente con la trama impuesta para su recuerdo y evocan, por su lado, otros amores, sueños y temas.Hay que relajarse para ver esta película, y no esperar más que la diversión que el filme te ofrece, mientras la mente vagabundea con la buena música, la graciosa coreografía y el buen a excelente trabajo de los actores involucrados.Otra comedia que tuve la oportunidad de ver recientemente—ya que ésta, de todas, debería ser la época para disfrutar de las comedias—fue “Madagascar II”. No esperaba mucho, sólo la oportunidad de reír siquiera un par de veces, y poder hacerlo con ganas. La historia central del filme, el hijo que debe probarse a su padre, el ser uno más del montón en vez de alguien especial, el amor entre… bueno, ya hablaré de eso más adelante, es una completa tontería, ambientada en una reserva de animales aséptica, donde conviven carnívoros y herbívoros, en una especie de Paraíso perfecto, donde sólo la presencia humana se muestra como negativa. Una idealización simplona y cobarde, por decir lo mínimo, de lo que es la vida. En cuanto a los problemas, todos son construcciones ligeras con soluciones irrelevantes (ejemplo, la cebra, repentinamente tiene amigos, de inmediato es uno más del montón.